El presidente del PAOK interrumpe un partido con una pistola al cinto

El presidente del PAOK interrumpe un partido con una pistola al cinto

12-03-2018     08:07h

El partido entre el PAOK y el AEK, en el que se jugaban el liderato de la liga griega, fu suspendido por invasión del campo cuando el árbitro anuló un gol en el último minuto a los locales. Su presidente también bajó al campo a hablar con el colegiado luciendo un arma en el cinturón.

El partido de este domingo PAOK Salónica-AEK Atenas, de la Liga griega, fue suspendido por la invasión del terreno de juego del estadio Tumba por aficionados y directivos del PAOK, incluido su presidente, quien llevaba una pistola al cinto, enfurecidos por un gol anulado al caboverdiano Fernando Varela en el tiempo añadido.

El choque enfrentaba a los dos primeros clasificados de la Liga griega y el AEK del español Manolo Jiménez afrontó el duelo como líder de la tabla, con dos puntos de ventaja sobre el PAOK Salónica que entrena el rumano Razvan Lucescu.

El encuentro transcurría con empate sin goles y en el tiempo añadido Varela, jugador del PAOK, llevó el balón a la red, pero el árbitro, Georgios Kominis, señaló fuera de juego e invalidó el tanto que hubiera situado al PAOK en el liderato de la competición.

La decisión exaltó a los seguidores, pero también a los jugadores locales, que cercaron al juez del encuentro, y al cuerpo técnico, que saltó al terreno de juego para acentuar su protesta.

Sobre el césped irrumpió, excitado y molesto por la decisión del árbitro, el presidente del club, Ivan Savidis, que se dirigió al árbitro. Lo grave es que Savidis iba armado. La tensión se prolongó durante varios minutos.

Los jugadores del AEK se marcharon al vestuario, que poco después logró alcanzar también el árbitro. En pleno caos, los futbolistas del PAOK permanecieron en el campo a la espera de que se reanudara el partido.

Antes del inicio del choque, se produjeron varios altercados en las proximidades del estadio Tumba y la policía tuvo que intervenir ante la actitud de los seguidores radicales de Salónica, que lanzaron objetos de todo tipo a los miembros de la seguridad.

Las tensiones se producen justo cuando el Comité de Apelaciones de la Federación Griega de Fútbol (EPO) acababa de devolver al PAOK los tres puntos que le fueron retirados tras el ataque por parte de un aficionado al entrenador del Olympiacos, el español Oscar García Junyent, el pasado 25 de febrero.

El comité mantuvo la victoria por 0-3 que la EPO había otorgado al Olympiacos y retiró la sanción al PAOK de jugar dos partidos a puerta cerrada.

Oscar García fue alcanzado por un rollo de papel de los que se usan para las cajas registradoras justo cuando iba a empezar el partido en el campo del PAOK.