El acusado por la pitada al himno responde en catalán a su abogado en el juicio por la bronca en el Camp Nou de 2015

El acusado por la pitada al himno responde en catalán a su abogado en el juicio por la bronca en el Camp Nou de 2015

12-12-2017     13:05h

Niega que comprara o repartiera silbatos en la Copa de Rey, aunque publicó un llamamiento a expresar una protesta "pública y sonora" contra la presencia de Felipe VI en ejercicio de sus derechos fundamentales

El acusado de organizar la pitada al himno en la final de la Copa del Rey de 2015, Santiago Espot, ha admitido haber difundido un manifiesto "político" en el que aludía al Jefe del Estado, pero ha negado haber adquirido y repartido los silbatos distribuidos en el Camp Nou, al que además ha dicho que no asistió.

En el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional, Espot se ha negado contestar a la fiscal Ana Noé y ha respondido en catalán a las preguntas que en castellano le hacía su abogado, por lo que el juez central de lo Penal, José María Vázquez Honrubia, le ha preguntado por qué no le contestaba también en castellano, a lo que le ha replicado que se había acogido a ese derecho que él mismo le había otorgado.

En su declaración al abogado, parcialmente traducida por una intérprete, Espot ha dicho que con ese manifiesto, al que se adhirieron 11 entidades y que publicó en su perfil de Facebook el 28 de mayo (dos días antes de la final de la Copa), se intentó expresar "una protesta pública y sonora contra la presencia de un personaje público" que estaba "amparada por sus derechos de opinión y expresión".

"Mi referencia al jefe del Estado es, si no recuerdo mal, como rey y como monarca sin entrar en temas de valoración personal que nunca han sido trascendentes políticamente para mí", ha asegurado Espot, presidente de Catalunya Acció, que se ha amparado en su derecho de libertad ideológica.

Este es el primer juicio que se celebra por unos hechos que se han repetido en otras finales de la Copa del Rey y en el que la Fiscalía pide condenar a Espot a una multa de 14.400 euros como autor de los delitos de injurias al Rey y de ultraje a España, por haber sido la pitada durante la interpretación del himno y en presencia del rey Felipe VI.