Los aficionados del Rayo recordarán a Zozulya que "Vallekas no es lugar para nazis"

Los aficionados del Rayo recordarán a Zozulya que "Vallekas no es lugar para nazis"

04-11-2017     10:51h

Zozulya visitará el estadio del Rayo por primera vez desde que la afición vallecana se opusiera a su fichaje por sus vínculos con la ultraderecha ucraniana.

El jugador de futbol ucraniano, Román Zozulya, que no oculta sus simpatías hacia los grupos paramilitares y filonazis de ese país, entre ellos el “Batallón Azov” o “Pravy Sektor” (Sector Derecho), volverá este sábado al estadio del Rayo Vallecano, pero como jugador del Albacete Balompié, y se reencontrará con la afición del club madrileño que logró expulsarlo del equipo en enero de este año, tras destaparse su activismo con grupos armados de Ucrania.

Los vínculos del ex jugador del Dinamo de Kiev con la ultraderecha ucraniana son más que evidentes, e incluso el propio futbolista -considerado un ídolo en ese país- no ha pretendido ocultarlo nunca, haciendo alarde de ello en las sus cuentas abiertas en diversas redes sociales.

Zozulya ha posado uniformado, exhibiendo armamento de guerra para reclutar voluntarios para ir a luchar al Donbass contra Rusia, y junto a símbolos e iconografía histórica del nazismo ucraniano durante la segunda guerra mundial. Como Stepán Bandera, líder de la Organización de Nacionalistas Ucranianos grupo que llevó a cabo el exterminio de miles de judíos en Polonia y Ucrania. Bandera, formó un grupo de combatientes ucranianos que ayudó a las tropas de Adolf Hitler a luchar contra los soviéticos en Berlín, ante el avance del Ejército Rojo, con el resultado conocido por todos.

Su admiración el líder nacionalista ucraniano que no son pocos los comentarios en los que Zozulya hace ostentación a su gran parecido físico con el criminal de guerra, considerado como un héroe nacional para las organizaciones paramilitares nazis ucranianas.

Los hinchas del Rayo, vinculados históricamente al antifascismo activo, se negaron desde el primer momento a aceptar en su club a un futbolista con este perfil.
Sus movilizaciones intensas, pero nunca violentas marcaron el camino a la dirección del Rayo Vallecano, que había contratado a Román Zozulya como cedido del Betis hasta el final de la pasada temporada 2016-2017.

Eso llevó a que durante varias jornadas los integrantes de la Plataforma ADRV (acrónimo de la Asociación Deportiva Rayo Vallecano, histórica denominación del club) se movilizaran. Pancartas, concentraciones, protestas firmes, con mensajes de rechazo por la presencia del jugador por su militancia, contra el nazismo, el odio en general, pero siempre, de modo pacífico.

Pero para el presidente de la Liga de Futbol Profesional, Javier Tebas, un histórico militante ultraderechista, se solidarizó con el ucraniano y consideró que las protestas de los aficionados del Rayo eran actos de violentos y de coacciones, tomando la iniciativa de querellarse con la plataforma.

La causa, en la que Zozulya estaba citado como testigo, pero no como perjudicado, se dilató en el tiempo, ya que fueron necesarias tres ocasiones para que el juzgador se dignara a comparecer ante el tribunal para prestar declaración. Finalmente, cuando el futbolista decidió declarar pidió hacerlo por videoconferencia.

El pasado mes de septiembre el titular del juzgado de instrucción tras varios meses acordó el sobreseimiento de la causa, sin que hasta la fecha haya noticias de recurso a la decisión judicial.

En su auto el juez es claro y señala que en la querella interpuesta por la Liga de Futbol Profesional (LFP) quedó patente que "los aficionados desplegaron una conducta tendente a influir en los dirigentes para que el futbolista no defendiera la camiseta del Rayo Vallecano, y con muy poco lo consiguieron", y todo en "un clima en contra del fichaje a través de redes sociales, cuatro chavales a las puertas con insultos, una pancarta y una reunión con jugadores fueron suficientes para que el jugador [Zozulya] ni siquiera llegara a presentarse ni a entrenar con el equipo que le acababa de fichar". En resumen, querella sobreseída por el instructor porque no ha encontrado, siquiera, razón alguna para imputar a los seguidores del Rayo y llevarlos a juicio. “El instructor ha entendido -señala Erlantz Ibarrondo, el abogado de los querellados- que no puede haber delito por el mero hecho de expresar públicamente su compromiso con la democracia y contra el fascismo. Los aficionados del Rayo se han limitado a hacerse eco de las recomendaciones de la FIFA, luchar contra el racismo y el odio en general en el deporte”.

En la tarde del sábado, a las 16 horas, Román Zozulya saltará al campo del Rayo por vez primera como jugador en un partido de liga, pero lo hará en las filas del Albacete Balompié, que lo ha fichado tras lograr el ascenso a segunda división. Los seguidores del Rayo Vallecano, liberados de la querella judicial, recordarán de nuevo al futbolista ucraniano que “Vallekas no es lugar para nazis”.