El Barcelona venció por un contundente 5-0 al Celta de Vigo

El Barcelona venció por un contundente 5-0 al Celta de Vigo

05-03-2017     10:27h

El equipo de Luis Enrique deja buenas sensaciones de cara a una difícil remontada contra el PSG en Champions.

El Barcelona puede soñar con fundamento de cara al compromiso del miércoles contra el PSG, al haber superado con nota los dos partidos previos, con dos goleadas, especialmente reseñable la de esta noche contra el Celta (5-0), después de que el equipo gallego se haya erigido en los últimos años en una piedra en el camino de los culés.

Si al Sporting el Barça le goleó 6-1 el miércoles, los de Luis Enrique volvieron a repetir contra el Celta un resultado abultado (5-0), que ya les valdría para superar al PSG, que en la ida de los octavos de Champions venció por 4-0.

Al Barça le salió una primera parte redonda, quizá una de las mejores desde hace meses, en la que estuvo a unas revoluciones muy por encima de un Celta que se vio desbordado por el 3-4-3 azulgrana y que poca cosa supo hacer ante el poblado centro del campo barcelonista.

Los de Eduardo Berizzo empujaron a los azulgrana hacia su campo en el tramo inicial y al Barça le costó crear fútbol, mientras que cuando el Celta se arrancaba en algún contragolpe la consigna era rozar la falta para frenar cualquier aproximación.

Tan intenso fue el partido en el centro del campo en sus primeros minutos, que la primara ocasión se generó en el 8, en una superación clara en carrera de Neymar a Roncaglia, pero en el uno contra uno del brasileño, el balón acabó en córner.

Estuvo también acertado el meta del Celta en el 14, cuando una combinación entre Messi y Neymar acabó con un disparo raso del argentino que Sergio atajó en el suelo en dos tiempos.

El Barcelona llegaba más y mejor, y en el 19 dio dos palos seguidos, casualmente en el mismo punto. Primero fue Suárez, que dejó pasar la pelota en un pase largo, se acercó a la frontal y colocó el balón en la base del palo de la izquierda de Sergio. El rechace le cayó a Messi, quien volvió a conectar con el mismo punto del palo, hasta que en la estirada Sergio envió a córner.

Al Celta le llegó la suya de inmediato, cuando en una acción poco expeditiva del Barça en defensa, acabó con un mal rechace de Umtiti, quien dejó el balón muerto, pero Roncaglia le pegó mordido y la pelota salió rozando el palo. Fue lo único digno del Celta en ataque en el primer acto, al margen de otra acción en que el balón se paseó por la meta azulgrana.

A partir de entonces, todo lo que se generó en la ofensiva llegó por parte culé, justo después de que Neymar reclamase un penalti cuando Hugo Mallo lo barrió en una acción dentro del área.

Un minuto después, Messi se volvió a echar el equipo a la espalda y en una jugada individual se revolvió de la marca de Cabral, y en la aproximación al área superó a Sergi Gómez, y quedando con un disparo franco en la frontal, colocó el balón al fondo de la mallas (1-0).

Messi se volvió a echar el equipo a la espalda

El Barcelona siguió enchufado ante un Celta que parecía dimitido y que había reculado ante lo que se le venía encima. Después de que Rafinha sacase de sus casillas a Suárez y a Messi, en una acción en que le reclamaron el pase cuando el brasileño se lo hizo todo él, concluyendo con un disparo flojo, nuevamente Messi, en el 42, recogió de Rakitic y metió un balón letal en diagonal dentro del área al que Neymar respondió con un sutil toque para elevarlo por encima de Sergio, en un nuevo golazo (2-0).

La propuesta de cinco atrás con tres centrales no le había resultado a Eduardo Berizzo, y el dibujo volvió a quedar retratado a los tres minutos de la segunda parte cuando Sergi Roberto arrancó en solitario desde su campo y su hizo un costa a costa sin oposición. El azulgrana llegó ahogado a la meta de Sergio, que pudo impedir el gol.

El golpe letal para el Celta llegó en un nuevo ataque azulgrana, cuando Messi metió un balón interior y tras un rechace cayó en los pies de Rakitic, que se encontraba claramente en fuera de juego, y marcó el tercero (3-0).

Con el partido ya descontrolado para el Celta y en efervescencia para los azulgrana, Messi recogió un balón dentro del área y envió al centro a la pequeña donde Umtiti se estrenó como goleador del Barça (4-0).

Iago Aspas quiso maquillar el tanteador para su equipo en una jugada marca de la casa, pero después de desbordar y cuando tenía un disparo claro, se resbaló. En el contragolpe, Messi marcó el quinto del Barça en el 65 (5-0), en una acción también muy característica del argentino.

La negación del Celta estaba escrita, ya que en una vorágine de acciones en las dos áreas, Wass tuvo el gol en sus botas y en 66 envió fuera cuando el tanto parecía cantado. Algo similar volvió a vivir Aspas en el último suspiro del partido, cuando una gran jugada acabó en nada.

El público coreó
"¡si se puede!" pensando en el partido del miércoles 

El Celta encontró algunos espacios pero la candidez de sus llegadas por los dominios barcelonistas fueron siempre neutralizas, mientras que el área contraria, en cada aproximación el sexto gol parecía estar más cerca. Mientras, desde el graderío, el sector más joven se unía al momento de entusiasmo que vivía en Camp Nou con gritos a favor de Luis Enrique, después de que el miércoles anunciase que no renovaría, y con un "¡Sí se puede!", pensando en el PSG.