David Mateos: "Me quedaría toda la vida en Orlando, no puedo pedir más"

David Mateos: "Me quedaría toda la vida en Orlando, no puedo pedir más"

12-01-2017     06:00h

ENTREVISTA. Pudo ser el Piqué del Real Madrid. Fue el ojo derecho de Mourinho. Pero hoy juega en Orlando, en EEUU, donde ha encontrado el lugar ideal para vivir. "Veo el sol los 365 días del año y mi hijo se está educando como yo soñaba para él. La felicidad es eso".

Un día Mourinho lo puso de ejemplo y por unos días David Mateos (Madrid, 1987) se convirtió en un fenómeno mediático. Pudo ser el Piqué del Madrid, de su misma generación y de su misma estatura. No tenía un cerebro ni unos sueños frágiles. Pero tuvo que elegir y eligió buscar "el trozo de felicidad" que le faltaba lejos del Madrid. Cumplió la legislación y no se arrepiente de nada. Viajó por el mundo y se casó con la aventura.

Su corazón está ahora en Orlando, al lado de Disney World, donde no tiene celos de los que antes estaban a su lado y hoy triunfan en el Madrid. La felicidad se puede interpretar de muchas maneras. Y entre las múltiples posibilidades Mateos se dedica a vivir su vida sin compararse con nadie. "Veo el sol los 365 días del año", expone como argumento de peso él, defensa central del Orlando City en Estados Unidos, donde habla maravillosamente de la vida. "Esta es la educación que quiero para mi hijo".

Pregunta. Hubo un día en el que Mourinho como entrenador del Madrid dijo de usted: "Necesitamos gente como Mateos"

"Estaba con los dos pies casi fuera del Madrid para irme al Racing y, de repente, Mourinho me llevó a Alicante para jugar frente al Hércules"

Respuesta. Fue muy bonito. Estaba con los dos pies casi fuera del Madrid para irme al Racing y, de repente, él me llevó a Alicante para jugar frente al Hércules. Jugué 40 minutos en los que me convencí a mí mismo de que no tenía ninguna presión. Me dije: "¿Para qué vas a presionarte si ya estás fuera del Madrid?"

¿La vida le dio una sorpresa?

No, fue Mourinho el que me dio un contrato con el Madrid...

¿Y eso le solucionó la vida?

No, nunca lo vi así, sino como una oportunidad de hacer realidad mi sueño de jugar en el Madrid, de entrar en el mejor vestuario del mundo o de recordar siempre aquello que me dijo Marcelo nada más terminar el partido de Alicante. Se acercó a mí y me dijo: "has jugado muy bien". Luego, me enteré de que él mismo en el banquillo preguntaba, "¿donde está jugando éste?" y fue Adan, el que ahora es portero del Betis, quien le dijo que yo estaba a punto de marcharme.

¿Por qué no triunfan todos los futbolistas que deben triunfar?

"Yo decidí irme del Madrid, porque llevaba seis meses en los que apenas jugaba"

No lo sé. Pero imagino que a veces la diferencia está en la suerte, en la paciencia y a mí me pudo faltar. Yo decidí irme del Madrid, porque llevaba seis meses en los que apenas jugaba. Estaba bien, pero me faltaba ese trozo de felicidad los fines de semana. No quería vivir así. Necesitaba jugar y jugar como fuese. Entonces no pensé otra cosa y me fui.

La impaciencia es cara

"Si hay una cosa que te impide ser completamente feliz debes tratar de solucionarla"

No, impaciencia no, más bien fue deseo. Yo era consciente de donde estaba. Mi vida no se podía comparar a la de nadie que conocía. Me podía levantar a las ocho de la mañana como mi padre para ir a entrenar pero la diferencia es que él, que era guardia civil, hasta las tres no volvía a casa; yo, sin embargo, a las once, ya había terminado... Pero si hay una cosa que te impide ser completamente feliz debes tratar de solucionarla... Fue lo que me pasó y por eso me fui del Madrid.

¿Ha sido completamente feliz en el fútbol?

He tenido ese privilegio, sí.

Vivió usted en Budapest cuando jugó en Hungría. Ha sido un atrevido

"En Budapest vi crecer a mi hijo; allí aprendí a ser padre, y eso no se olvida nunca"

He vivido en buenas ciudades y Budapest siempre será una de ellas. Sobre todo, porque allí vi crecer a mi hijo; allí aprendí a ser padre, y eso no se olvida nunca. Viviamos en el centro de la ciudad, teníamos una vida normal como la de cualquier familia, lo hacíamos todo nosotros, no teníamos ni asistenta en casa..., iba al supermercado, cambiaba yo mismo los pañales... Hacía de todo. Hasta llegar a Budapest nunca me había pasado eso y fue importante.

El día que uno se marcha del Madrid se arriesga a esas cosas

No tiene por qué ser así. La realidad se vive en todos los sitios. Hasta en el Madrid te das cuenta de que una cosa es estar en el Madrid y otra ser importante en el Madrid. Pero para lograrlo no sólo tienes que trabajar. También tienes que aguantar que si mañana van a descartar a uno al primero que te van a descartar es a tí porque vienes de la cantera. No sé si esto es justo, pero es lo que pasa.

Sin embargo, a Sergio Ramos nunca le pasó eso

Bueno, pero es que él ya había demostrado siendo muy niño en el Sevilla que tenía otra pasta...

¿Tanta diferencia existía entre usted y él?

"Si hubiera tenido paciencia a lo mejor ahora estaba en el lugar de Nacho"

La diferencia está ahora en que mientras que Ramos está ganando Copas de Europa para el Madrid yo juego en Orlando en Estados Unidos...

¿Y si usted hubiese tenido paciencia?

Pues a lo mejor ahora estaba en el lugar de Nacho. Pero ya no se puede volver atrás.

¿Y no le da pena?

No, porque volver al pasado significa olvidar que el tiempo ya pasó. Yo tuve mi oportunidad, porque salieron otros. De lo contrario, Mourinho no me hubiera dado ese contrato. Luego, salí yo y entró Nacho y llegó otra época como la que se vive ahora en el Madrid, en un momento tan bueno, con cantera como Lucas Vázquez, Carvajal, Morata..., que han sabido encontrar su sitio... Claro que a mí me hubiese gustado vivir algo así. Pero lo mío ya pasó e hice lo que pude. No tengo por qué arrepentirme de nada. No tiene sentido.

Siempre habla del contrato que le dio Mourinho como un cuento de hadas

No, en todo caso me refiero a la oportunidad, no a otra cosa. Nunca pensé distinto. De hecho, aquel contrato no me cambió para nada. No me volví loco. No me subí a ninguna nube. No me compré ni siquiera un coche...

¿Qué coche conducía usted entonces?

Un Audi A-3 que entonces ya era un coche muy respetable...

¿Qué más le puede pedir usted ahora a la vida?

Sólo le pido salud. No quiero otra cosa. Estoy esperando un niño y lo único que me importa es que crezca y que se desarrolle bien. El mayor ya tiene dos años y medio y estamos muy ilusionados.

Vivirá en Estados Unidos

"Podría prometer que aquello  (EEUU) es genial, una oportunidad de vivir formidable, una educación única para un hijo"

Siempre vas con el miedo de lo que te vas a encontrar en EEUU. Pero le podría prometer que aquello es genial, una oportunidad de vivir formidable, una educación única para un hijo... Vivo en Orlando en un apartamento de tres habitaciones, a 20 o 25 minutos del centro de la ciudad y a cinco del campo de entrenamiento si no cojo los semáforos en rojo.

¿Va a menudo a Disney World?

Sí, compré un pase anual, porque a mi hijo le gusta mucho Mickey Mouse y para mí ver su cara de felicidad cuando lo ve en directo no tiene precio. La realidad es infinitamente superior a la televisión.

¿En qué se parece Disney World al Bernabéu?

La cantidad de gente. Allí, en Navidades o en verano, también se pueden convocar fácilmente 80.000 personas. No se puede ni caminar por los alrededores. Pero los americanos son tan capaces de organizarlo todo que consigues que ni te arrepientas de estar ahí.

Es el teatro de los sueños

Sí, claro, para personas como nosotros es un sueño el de llegar hasta ahí, porque vivimos muy lejos, y ahora tenerlo tan cerca como lo tengo yo... La vida hay que valorarla al momento. No puedes esperar a hacerte mayor para hacerlo. Pero creo que eso he sabido hacerlo desde los diez años. Soñaba con jugar en el Madrid y jugué, lo logré.

¿De qué material están hechos los sueños entonces?

"Algunos sueños como el de jugar en el Bernabéu no se pueden ni explicar"

Algunos como el de jugar en el Bernabéu no se pueden ni explicar. Máxime para un niño como yo que empecé jugando al fútbol en el colegio Pablo Picasso de Hortaleza y que luego tuve el pase anual que teníamos los jugadores de la cantera para ver los partidos... No me atrevía ni a pensar que algún día yo estaría en el césped y lo estuve. Fui un personaje por unas horas. Duraron poco pero existieron. Están ahí.

Pudo ser usted el Piqué del Madrid

Sí, tal vez, somos de la misma generación, compartimos selección en categorías inferiores... Pero al final pasó lo que tenía que pasar. El destino es así. La nostalgia no podrá conmigo.

Jugó hasta en Grecia

Fue la primera vez que salí de España con mi novia. Allí aprendimos a independizarnos, a vivir por nuestra cuenta o a comprobar que esto de viajar es una buena forma de vida. Quizás por eso me gusta tanto el fútbol y nunca pensé en ser otra cosa que futbolista. Me habrá ido mejor o peor, pero hago lo que me gusta. Yo no valdría para pasar la mañana metido en una oficina.

¿Marchó a EEUU por dinero?

Tampoco lo vería así. Marché porque me apetecía y porque necesitaba cambiar de vida. No me asustan las aventuras. Al contrario. Siempre concebí la vida como una gran aventura.

Ya sólo le falta jugar en la Antártida

"Veo el sol los 365 días del año y mi hijo está educando como yo soñaba para él"

Me queda poco por conocer. Eso es verdad. Pero ya veremos en el futuro. Si por mí fuera ahora mismo me quedaría toda la vida en Orlando. Mi cuerpo se ha adaptado totalmente. Creo que mi vida es maravillosa y no sé si puedo pedir más. Veo el sol los 365 días del año y mi hijo está educando como yo soñaba para él. La felicidad es eso.

Juega usted con Kaká en Orlando. Todavía duele su fracaso en el Madrid

"A veces, Kaká me cuenta anécdotas y ni él mismo concibe lo que le pasó en el Real Madrid"

A veces, hablamos de su época, sí. A veces, me cuenta anécdotas y ni él mismo concibe lo que pasó. Venía de ganar el Balón de Oro y lo normal es que hubiese sido como Cristiano en el Madrid. Pero no será ni el primer ni el último jugador del mundo al que le va a quedar una espina clavada. Nos puede pasar a cualquiera: todos nos exponemos a eso.

¿No existen injusticias en EEUU?

Las habrá, como en todas partes, pero le puedo asegurar que, por ejemplo, un caso como el de Casillas no hubiera pasado en Estados Unidos. Allí a los mitos se les respeta y, aunque no se les permita vivir de las rentas, se les da la posibilidad de elegir. Mire a Donovan. Llevaba dos años sin jugar, le han preguntado "¿quieres volver?" y ha vuelto con rendimiento.

El futuro está en marchar a EEUU

Habrá gente que piense así, no le quepa la menor duda. Pero esto dependerá de cada uno. Yo no tuve ningún problema. Alquilé mi casa de Madrid y marché. Quizá porque desde los 16 años imaginaba que este sería mi camino. Así que cuando me preguntaban qué quieres ser de mayor sólo sabía decir una palabra: futbolista.

¿Y mañana?

Ya veremos lo que pasa mañana, pero primero déjeme vivir lo que me queda por disfrutar hoy.